MILITARY MINIATURES MUSEUM
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Great battles on a small scale

 

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  • El antiguo Egipto

    Hace más de 4.000 años, en torno al Mediterráneo y los ríos del Oriente Medio, aparecieron los grandes imperios de la antigüedad. Entre ellos Egipto, que construyó grandes obras públicas y suntuosos monumentos funerarios. Los faraones del antiguo Egipto sometieron a muchos pueblos, gracias a su formidable ejército. El componente principal era la infantería, armada de lanzas, hachas y espadas de hoja curva. La infantería se acompañaba de ligeros carros de combate, tirados por caballos y ocupados por dos guerreros. Sólo nobles y señores adinerados podían combatir sobre un carro.

  • Griegos y Persas

    En el Mediterráneo oriental surgieron con fuerza las ciudades griegas. En sus luchas contra los persas, los griegos desarrollaron un nuevo tipo de formación: la falange. Los griegos se armaban con una larga pica, casco, coraza y un gran escudo llamado hoplon. Así, a los soldados que componían la falange se les denominó hoplitas. La falange fue el instrumento de expansión del imperio macedónico, que abarcaba desde el Mediterráneo central hasta la India. Este imperio alcanzó su apogeo con Alejandro Magno.

    Griegos y persas también desarrollaron grandes armas para el asedio de ciudades, como arietes, catapultas y torres de asalto.

     

     

  • Íberos y cartagineses

    La península ibérica fue el escenario de sangrientas batallas entre las dos potencias del siglo III a. J.C: Cartago y Roma. Aníbal partió de la península a la conquista de Roma. Tuvo que cruzar el Ebro, los Pirineos, el Sur de la Galia y finalmente los Alpes. Aníbal inició su campaña con más de 100.000 hombres, un tercio de ellos hispanos. Le acompañaban 37 elefantes acorazados, que causaban espanto en el enemigo. Tras varias victorias, Aníbal fue definitivamente vencido por los romanos. En la expedición de Aníbal, las tropas hispanas destacaron por su coraje y sus enemigos romanos alabaron sus hazañas. Los soldados iberos se organizaban en tribus y fueron muy estimados como infantería ligera y como jinetes.

  • Romanos y Bárbaros

    Tras vencer a Cartago, Roma fue la nación más poderosa del mundo. Este poder tuvo uno de sus fundamentos en el ejército. Los romanos aprendieron las tácticas y formaciones de los griegos, pero pronto apreciaron los inconvenientes de la falange griega. Ésta era extremadamente rígida y difícil de maniobrar. Así, los estrategas romanos organizaron el orden de batalla en legiones, divididas en cohortes, manípulos y centurias. Las legiones evolucionaban con facilidad durante el combate, reforzando los puntos necesarios. De esta forma Roma pudo soportar el empuje de los pueblos bárbaros durante siglos.

    Pero el ejército también fue una eficaz herramienta en la colonización y difusión de la cultura romana y bajo la dirección de sus ingenieros militares se construyeron acueductos, puentes, calzadas, caminos, y hasta ciudades enteras.

     

  • Las cruzadas

    Con la caída del Imperio Romano ante los bárbaros, se inicia un nuevo periodo en la historia de Occidente: la Edad Media. Los ejércitos basaron su fuerza de choque en la caballería potentemente armada, como los jinetes francos del Emperador Carlomagno.

    Los reyes cristianos de Europa, motivados por su fe y por sus deseos de poder, se lanzaron a la conquista de Tierra Santa: fueron las Cruzadas. Durante las cruzadas abundaron las batallas campales, en las que la caballería tuvo su papel preponderante, pero no faltaron los asedios a fortalezas y ciudades, como Jerusalén, recuperando las técnicas de sitio de la antigüedad clásica. Las hazañas de Saladino o Ricardo Corazón de León potenciaron la leyenda caballeresca, cantada por poetas y juglares

     

     

  • La Corona de Aragón

    Durante la Edad Media los vínculos feudales obligaban a los caballeros a socorrer a sus señores en caso de guerra. Así se formaban las mesnadas, divididas en trozos o batallas, que agrupaban diversas banderas. Éstas, a su vez, se componían de lanzas: la unidad básica, formada por un caballero acompañado por varios soldados a su cargo. El caballero luchaba con su lanza y su armadura, y sus acompañantes iban pertrechados con armas más ligeras, como espadas y arcos. Las tropas se reunían en caso de guerra, y actuaban durante campañas y expediciones, como las llevadas a cabo por la Corona de Aragón en el Mediterráneo, en las que participaron los famosos almogávares.

  • El Siglo XVI

    A finales de la Edad Media la supremacía del caballero declinó. La infantería, armada con largas picas y ordenada en compactas formaciones, hizo frente a la hasta entonces todopoderosa caballería. Además, otra novedad revolucionó la manera de combatir: la pólvora. Los proyectiles de las armas de fuego eran capaces de atravesar cualquier armadura, haciendo a los caballeros vulnerables a sus mortíferos disparos. Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, recuperó la táctica de las antiguas legiones romanas, que aplicó a la infantería española, convirtiéndola en la más victoriosa del momento. Organizada en Tercios, extendió los dominios de los Austrias españoles –como Carlos V o Felipe II - de tal forma que se decía que en sus imperios nunca se ponía el sol.

  • El Siglo XVII

    Los Tercios debían su nombre a la división de la tropa en tres partes: un tercio armado con largas picas, otro con espadas y alabardas, y un tercer grupo equipado con arcabuces y mosquetes. Formaban un cuadro, erizado por las picas, que soportaba el empuje de los cuadros enemigos. Entre las picas se deslizaba la tropa armada con espadas que se enfrentaba en lucha cuerpo a cuerpo, mientras que desde los flancos los arcabuceros hostigaban al enemigo con sus disparos. Los tercios fueron el instrumento de la supremacía española, pero en el siglo XVII potencias como Inglaterra, Holanda y sobre todo Francia, presentaron un poder militar superior, como se demostró en las guerras de religión que asolaron el corazón de Europa.

  • El Siglo XVIII

    Los ejércitos del siglo XVIII sustituyeron la pica, la alabarda y el arcabuz, por el fusil con bayoneta. Las batallas eran encuentros frontales, desplegados ambos ejércitos en líneas paralelas. La infantería iniciaba las descargas de fusilería, para luego avanzar cargando a la bayoneta. Las evoluciones en el campo de batalla exigían gran precisión, así como el manejo de los fusiles y el disparo en descargas. Para mayor exactitud se recurrió a dos medios: instrucción y disciplina, de lo que el ejército prusiano fue el mejor ejemplo. Federico Guillermo, rey de Prusia, apodado el rey sargento, dotó a su ejército de una precisión matemática, que le valió eficacia y agilidad.

  • La época napoleonica

    Napoleón unió su audacia personal al frente de las tropas, su preparación técnica y sus dotes como estratega, a su habilidad política, creando así un imperio sostenido por el empuje de la Grand Armeé. Las águilas imperiales dominaron bajo su mando desde Egipto al Mar del Norte, desde Rusia a España... Pero fue precisamente en los campos de Bailén, evocados en este diorama, donde el ejército francés sufrió su primera gran derrota terrestre.

    Los ejércitos napoleónicos, extendidos por toda Europa, difundieron las nuevas ideas de la Revolución Francesa hasta su derrota en Waterloo. Sus gestas heroicas, así como las de sus adversarios, la vistosidad de sus uniformes, y sobretodo la figura de Napoleón, hacen de este periodo uno de los más apasionantes y románticos de la historia militar.

     

  • El ejército del Zar

    El siglo XIX estuvo determinado por la Revolución Industrial. Las naciones europeas se lanzaron a la conquista de nuevos territorios, en especial en Asia y África, buscando materias primas con las que abastecer sus fábricas. Esta política colonial fue la causa de muchos conflictos bélicos, como el que enfrentó, en 1904, a la Rusia de los zares con un nuevo poder en Extremo Oriente: el Japón. Durante esta guerra se emplearon nuevas armas de repetición, como las primitivas ametralladoras. Por su parte, la infantería del Zar aplicó en sus despliegues una disposición lineal, que se conoció en la época como guerrillón, y que se aprecia en el primer plano de esta maqueta.

  • La conquista del Oeste

    Tras ganar territorios al oeste, a costa de la población india, los Estados Unidos se vieron envueltos en una guerra civil que comenzó en 1861, entre el Norte y el Sur. El gran poder industrial, especialmente de los estados del Norte, se puso al servicio de la guerra. La fabricación en serie dotó a los ejércitos de armamento cada vez más abundante y eficaz. Las armas eran llevadas al frente por los nuevos ferrocarriles, y los avances técnicos se pusieron al servicio de los intereses bélicos, como el telégrafo, o la fotografía, que llevó a la retaguardia por primera vez imágenes directas de la guerra, con fines propagandísticos.

     

  • La primera Guerra Mundial

    El reparto de Europa y las tensiones coloniales entre las grandes potencias, desencadenó en 1914 el inicio de la I Guerra Mundial. Durante cuatro años lucharon ejércitos de millones de hombres, y los combates llegaron a los confines del mundo, con unas dimensiones nunca conocidas.

    Las armas automáticas, como las ametralladoras, eran capaces de detener el avance de la infantería, por muy numerosa que fuera, y las tropas se vieron obligadas a buscar refugio en las trincheras defendidas por alambradas. Los movimientos se paralizaron y se desarrolló una guerra de desgaste, apoyada por bombardeos masivos de artillería y de la incipiente aviación militar. Además surgieron nuevas armas, como los gases venenosos, y los carros de combate motorizados, que sustituirían a las tropas a caballo.

     

     

  • La aviación entre guerras

    Al final de la primera guerra mundial la aviación militar todavía seguía sometida al apoyo de las operaciones terrestres. Pero en las décadas 1920 y 1930 el crecimiento de la industria aeronáutica permitió el desarrollo de unas fuerzas aéreas cada vez más independientes. Los avances técnicos se aceleraron: los aviones alcanzaron mayor velocidad, seguridad y autonomía, cruzándose continentes y océanos. El bombardeo aéreo supuso un cambio radical en el concepto de la guerra. Hasta entonces la violencia de los combates llegaba a la retaguardia de una manera indirecta, pero con el desarrollo de la aviación los centros industriales, las vías de comunicación y los núcleos urbanos alejados del frente se convirtieron en potenciales objetivos.

     

     

  • LaGuerra Civil española

    La España de los años 30 no estuvo ajena a los conflictos políticos y sociales del momento, lo que desembocó en una cruel guerra civil que duró tres años. Bien pudo aplicarse la frase que el poeta Mariano José de Larra escribió cien años antes: Aquí yace media España: Murió de la otra media. Algunas de las diversas unidades que participaron en este triste episodio se reflejan en esta sala. Una gran parada militar, iniciada por la Guardia del Presidente de la República muestra la diversidad del ejército. Dos dioramas: un aeródromo y un tren militar blindado completan la parte dedicada a la República. Las tropas nacionales reúnen en un desfile ejército regular, milicias de Falange y Requeté, y tropas extranjeras, como la Legión Cóndor alemana y el CTV italiano.

  • La segunda Guerra Mundial

    Las tensiones internacionales y los enfrentamientos ideológicos culminaron con el estallido de la II Guerra Mundial. El mando alemán confió su estrategia en el poder de los nuevos medios acorazados: los carros de combate, seguidos por infantería montada en vehículos blindados. En las invasiones de Polonia, Francia y Rusia, el ejército alemán optó por una guerra relámpago, de penetración fulminante, dejando bolsas que iba eliminando paulatinamente con el apoyo de la aviación.

    La coordinación de fuerzas de tierra, mar y aire se hizo cada vez más imprescindible, y así se demostró en grandes operaciones,  como el desembarco aliado en Normandía. Otras nuevas formas de combate fueron el empleo masivo de tropas aerotransportadas y la guerra submarina.

     

  • Naciones Unidas

    Las Naciones Unidas nacieron con la necesidad de mantener la paz tras la Segunda Guerra Mundial en 1945. En aquel momento el mundo se dividió en dos bloques: el occidental –con EE.UU. a la cabeza- y el oriental, liderado por la Unión Soviética en el período denominado Guerra Fría. Las Naciones Unidas intervinieron enviando ejércitos internacionales a zonas de conflicto, pero no siempre pudieron evitar las guerras de ámbito local.

    En este diorama, tropas de diversas naciones desfilan por la Plaza de las Naciones Unidas de Nueva York, presidida por las 192 banderas de los países que formaban la organización en 1970.

     

  • El ejército español de los años 70

    Durante más de 230 años estuvo vigente en España el servicio militar obligatorio, la conocida mili. Toda la población masculina era alistada, tallada y sorteada, constituyendo las denominadas quintas. Durante los años 70, en los Centros de Instrucción y Reclutamiento (CIR), se impartían las primeras normas de enseñanza, disciplina y vida militar a los reclutas. Tras esta formación castrense tenía lugar el solemne acto de Jura de Bandera, y los soldados eran enviados a sus destinos correspondientes. El servicio militar obligatorio se suprimió en año 2000.

    La maqueta recuerda diversas unidades del ejército español de la década de los 70, encuadradas en un vistoso desfile.

     

  • Primera parada militar del Rey Juan Carlos I

    El 27 de noviembre de 1975 tuvo lugar en la Plaza de la Armería del Palacio de Oriente la primera revista militar del nuevo Rey, Juan Carlos I, hecho histórico que refleja con fidelidad esta maqueta. En el reinado de Juan Carlos I se iniciaron importantes transformaciones sociales y políticas en España. La Constitución de 1978, instauró un estado plural y democrático, y asignó a las fuerzas armadas la defensa del territorio nacional, bajo el mando supremo del Rey.

    La realidad social española y el impacto de las nuevas tecnologías han favorecido la evolución hacia un nuevo modelo de ejército basado en la plena profesionalización y modernización de sus fuerzas armadas.

  • Misiones de Paz

    Desde hace décadas las tropas españolas acuden, a petición de la comunidad internacional, a los lugares más conflictivos del planeta, con objeto de preservar la paz. Junto a militares de otros países y organizaciones civiles, prestan sus servicios en misiones humanitarias allí donde la guerra o los desastres naturales lo requieren. Las misiones son diversas: desde la mediación y observación de acuerdos de paz hasta el establecimiento de hospitales de campaña y otros servicios para refugiados, así como la reconstrucción de infraestructuras básicas, como puentes y carreteras, como el famoso puente de la ciudad de Mostar, que evoca este diorama. Desde los Balcanes al Kurdistán, pasando por Mozambique o Guatemala y continuando por Líbano o Afganistán, el ejército español demuestra su capacidad técnica y su valor humano.

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